El programa
transcurre normal, con sus típicas salidas de guión, las típicas tontadas de
Flo y mis típicos y malísimos chistes. Al acabar, voy hacia mi camerino
encendiendo el móvil y dándome cuenta que tengo 10 llamadas y mensajes de Dani.
Mierda. Me siento en el sofá, abrazo el peluche de Flo y me muerdo el labio:
vuelven a mi cabeza los pensamientos que había dejado de lado estando con Flo.
“Pequeña, ayer te fuiste de casa un poco rara…
¿Estás bien? ¿Te pasa algo conmigo?” “¿Anna? ¿Por qué no me contestas? ¿Estás
enfadada? ¿He hecho algo?” “Anna, por favor, contéstame, no me hagas esto… No
quiero que nos volvamos a separar, por favor”
Los ojos se me
inundan de lágrimas a la vez que sonrío tímidamente: Dani está preocupado por mí, no quiere perderme… Sin pensarlo un solo
segundo, lo llamo.
- ¿Anna?
- ¡Dani!
- Anna… – susurra.
- Dani, que se me
apagó el móvil de camino a plató… – miento – Lo siento, ¿estabas preocupado?
- No… – se queda
en silencio.
- ¿Dani?
- Perdóname, Anna,
ahora no puedo hablar. – me quedo callada, preocupada, y él no contesta.
Carraspea de repente – Te llamo luego, ¿sí?
- ¿Eh?... Sí,
claro… – vuelvo a quedarme en silencio. Desaparece de mi mente todo lo bueno que había imaginado hace dos minutos y vuelven a mí mil y una preocupaciones y miedos.
- Adiós.
- Te quiero –
contesto rápido antes que cuelgue.
- Y yo, y yo… –
susurra, colgando rápido.
Me quedo mirando
el móvil un tanto extrañada. En ese momento llaman a la puerta.
- ¿Sí? – digo levantándome
y secándome las lágrimas. Flo entra con una sonrisa tímida.
- Annita…
- Flo – sonrío y
le abrazo.
- Perdón… Pasaba
por delante de tu camerino y he escuchado que hablabas con Dani… – lo miro de
reojo.
- ¿Pasabas…? –
sonrío.
- ¿Eh? – se
sonroja – Sí, sí, ha sido sin querer…
- Ya… – suelto una
pequeña risa –Está todo bien…
- ¿Seguro? – le
miro con una pequeña sonrisa, intentando disimular.
- Sí, padre.
- Anna… Puedes
confiar en mí, de verdad. Por mucho que Dani ya no esté aquí sabes que nos
llevamos de perlas y que salimos a cenar siempre que podemos…
- Por eso – le
corto sin querer.
- ¿Cómo? – me tapo
la boca y doy un paso hacia atrás.
- Eh…
- ¡Ves cómo te
pasa algo!
- Sí… Sí pero no
es nada, de verdad.
- Anna… No voy a
decirle nada… – le miro con la cabeza agachada, buscando las palabras exactas
para contarle mis movidas. – Confía en mi… – susurra acercándose a mí y
cogiéndome suavemente por los brazos. Sonrío al verle preocupado por mí y
agacho la cabeza.
- Ayer estando
con él vino a mi cabeza Miki… – susurro. Él se echa un poco hacia atrás,
buscando mi mirada, un tanto extrañado.
- Pero… Hace
mucho que lo dejasteis, ¿no?... – susurra, asiento con la cabeza – ¿Le… Le
echas de menos?
- No… – susurro –
No sé… – me tapo la cara con las manos, resoplando. – No sé, Flo, empezaron a
venirme a la cabeza peleas, cosas que me dijo sobre Dani, recuerdos que tenía
con él… Y cogí miedo. – confieso.
- ¿Miedo? ¿A qué?
– se agacha y me aparta las manos de la cara, buscando mi mirada otra vez.
- A Dani… –
levanto la cabeza y le miro fijamente, a punto de llorar – A que fuese él la
razón por la que rompí con Miki.
- ¿Y a qué
conclusión has llegado? – me quedo en silencio, noto cómo las lágrimas empiezan
a luchar por salir de mis ojos y le miro intentando fingir estar bien, pero
niego con la cabeza, dándome cuenta que a él no le puedo mentir y dejo caer las
lágrimas, abrazándolo, rompiendo a llorar en su hombro, sintiéndome protegida
por él, que me abraza suavemente por la espalda y me besa la cabeza.
OOOH me ha encantadoo Marta,me encanta estos momentos FLANNA NEEXT ! @valentinasevi
ResponEliminaCapitulazo Martita!! Me encanta!! Pero me gustan que sean más largos plis!!
ResponEliminaNext preciosa ;)
perfecion! siguiente :)
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