Narra Dani
Estamos todos
sentados alrededor de la mesa. Anna está a mi lado, enfadada, intentando
disimular, mientras que Cris está en frente de mí. Todos ignoran la situación,
no saben lo que pasa, pero seguro que algo intuyen, porque la tensión es
palpable.
-“Hola, ¿me pides un granizado? Que vengo con un calor…” – dice Marta, el personaje de
Cristina.
-Aquí deberías
besarla – Salta uno de los guionistas.
-¿Perdón? –
contesto alterado, notando la mirada asustada de Anna en mi nuca. – Pero si la
escena acaba hablando con Paz – digo leyendo el guion – La escena podría acabar
así, con el “madalenas”.
-A ver, en teoría
estás enamorado de ella… A tu novia la saludas con un beso, ¿no? – me explica.
Miro disimuladamente a Anna y niega con la cabeza. – Sales de la “tetería”, la
sonríes y la besas. No es tan difícil para un actor…
-Vamos, Dani –
nos corta Cristina – No sería la primera vez. – Bromea con una risita, a lo que
se añade el equipo.
-Ya, pero… No sé
si eso a los fans les va a gustar. – me excuso, notando la mirada extrañada de
los demás.
-Dani, vas a
hacer lo que te digamos, que no estamos como para exigencias. – dice enfadado
otro guionista. Me quedo callado y asiento con la cabeza, viendo de refilón
como Cristina sonríe victoriosa y eso enfurece más a Anna.
-No sé a quién
habrá sobornado – me susurra al oído – pero esto no acabará así.
-“Jonathan me deja la casa de su tío para
zumbarme a Marta” – dice Simón al cabo de un rato. – ¿Qué? – decimos Anna y
yo a la vez.
-¿Qué pasa ahora?
– contesta el mismo guionista que antes.
-Que… Bueno…
¿Esto pasará de verdad? – digo un poco cortado.
-¿Cómo?
-Que… En fin…
-Que si va a
haber escena de cama. – acaba Cristina por mí.
-Si dejaseis acabar
de leer antes de comentar… Lo descubriríais.
-¿Pero sí o no? –
preguntamos a la vez, ella más entusiasmada que yo.
-Un poco, vamos,
seguid. – dice secamente. Vuelvo a mirar a Anna y suspira, apoyando la cabeza
en su mano. Menudo día he escogido para que viniera a plató.
Vamos leyendo
todos y resulta que Jonathan y Eugenia me tienden una trampa. Anna y yo nos
tranquilizamos pensando que no van a haber más escenas de besos ni
acercamientos, pero resulta que sí, que Marta va a por todas con Simón… Gracias
a Dios que él la entretiene con “Noche de imitaciones” y demás para no tener
que acercarse a ella… Creo que van a ser las secuencias más cómodas de gravar.
-A ver, que yo ya
sé que todo esto es muy raro pero… – voy leyendo, asustándome a cada palabra – Pero
que me gustas de verdad… – Trago saliva – Y que… Soy muy tímido. ¿Te importa
que lo hagamos con las luces apagadas? – levanto la mirada y veo como se le
dibuja a la cara una sonrisa a Cristina, que durante los otros momentos había estado
de morros. Justo al contrario que Anna.
-Ah… Que era por
eso… – sigue ella – No te preocupes, que lo hacemos como tú quieras. – Miro a
Anna y ella me devuelve la mirada, totalmente rota.
-Bueno, – nos
corta el primer guionista – aquí ella se avalanzará sobre ti y empezareis a
enrollaros – el corazón me da un vuelco y Anna aprieta su mano en mi pierna – Pero
se le quedará enganchada una pulsera en tu peluca – los dos le miramos con los
ojos como platos – abrirá la luz y te descubrirá. Así que no haréis nada más
que eso. – sonrío de oreja a oreja y miro a Anna, que no está convencida del
todo.
-Bueno pero… –
dice Cristina enfadada – La pulsera tarda en engancharse o…
-Como veáis, a
vuestro gusto. – Sonríe victoriosa, y yo también. Puedo pararle los pies cuando
sea necesario, si van a estar las luces apagadas tampoco se va a ver demasiado.
Es lo que intento explicarle una y otra vez a Anna en mi camerino, una vez
acabado el ensayo. Pero no hay manera, no quiere entenderlo.
-Si ella quiere
comerte, te comerá – dice enfadada – Es ella quien tiene que enganchar la
pulsera, no tú.
-Ya, pesada, pero
si ella me intenta besar, yo puedo girar la cara o evitarla, ¿no ves que sin
las luces no se va a notar?
-¿Y si se quejan
los realizadores? Estaban un poquito bordes, hoy… – dice irónica.
-Tenemos
demasiado trabajo acumulado… – intento excusarles – Ya verás, Anna, como no voy
a dejar que me bese más que la primera vez. Y será un pico, no pienso ceder,
cerraré los labios con fuerza.
-Como nuestro
primer beso… – susurra con una sonrisa.
-¿Lo recuerdas? –
sonrío también.
-Claro… Fue el
peor beso de la historia, casi me clavabas los dientes… – ríe.
-Bueno, temía que
si te besara con pasión cedieses y acabásemos rindiéndonos al amor que no
querías aceptar delante de las cámaras. – digo acercándome a ella y cogiéndola
por la cintura.
-Vaya, ya te lo
tenías bien creído… – dice sonriendo y acercando sus labios a los míos.
-Sí… – susurro
fundiendo nuestros labios en un tierno beso. Unos fuertes golpes en la puerta
nos separan de golpe.
-¡Dani! ¿Estás
listo? – Anna se esconde rápidamente detrás de un pequeño sofá, le habíamos
dicho a todos que iba al baño.
-Sí, sí – contesto
nervioso, abriendo la puerta, temiendo que la vieran. Es uno de los nuevos
realizadores, un chico joven, muy entregado.
-Pues venga, que
ya gravamos. – dice con una sonrisa.
-¿Qué secuencias
tocan hoy? – al tener poco tiempo, las habían dividido en dos, dejando para
mañana un poco más de la mitad.
-Tuyas con Cris…
La de la “tetería” y en casa de Luisma.
-Joder… –
susurro, oyendo como resopla Anna detrás del sofá.
-Lo ha pedido
ella – se le escapa.
-¿Cómo? – digo
atónito.
-Sí, dice que son
las más fáciles y que así se prepara las demás en casa.
-Claro – resopla
Anna. El chico levanta la vista y busca extrañado dentro del camerino, y
carraspeo intentando desviar su atención.
-Bueno, te esperan
en maquillaje. Rápido. – se va y cierro la puerta, buscando la mirada de Anna,
que sale de detrás del sofá totalmente enfurecida.
-Quiero saber ya
a quien coño está sobornando.
-No lo sé –
intento calmarla – pero por favor, no la líes y confía en mi… Es lo único que
puedes hacer.
que tension que tension! siguiente siguiente :)
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