Al salir de plató
esperaba encontrarme a Dani allí, pero no fue así. Después de hacerme fotos con
todos los fans y agradecer su presencia, me fui hacia mi casa, deseando encontrármelo
allí.
Al poner las
llaves en el cerrojo y ver que la puerta sigue estando cerrada, me desanimo,
eso quiere decir que Dani no ha venido a hacerme una sorpresa… No puede ser…
¿Se enfadó por lo que le dije de Flo? Todavía inmersa en mis pensamientos,
dudas y miedos, voy hacia la habitación, dejando allí el bolso y la chaqueta, y
me dirijo hacia el comedor, cogiendo el teléfono y mirando si tengo alguna
llamada... No es el caso. Ni un mensaje, ni un Whats App, ni una llamada…
Absolutamente nada… La barriga empieza a dolerme de los nervios, miro a un lado
y a otro sin saber qué hacer y, después de serenarme, marco el número de Dani
para llamarle.
- ¿Sí? – contesta
intrigado, no está acostumbrado que le llamen al fijo y menos un número que no
conoce…
- Dani… – susurro miedosa, él, al reconocer mi voz
suelta un pequeño suspiro, pero no de alivio… – Que… – susurro entrecortándome, sin saber
qué decirle.
- ¿Qué quieres? –
contesta lo más serio posible. El corazón me da un vuelco y me quedo helada,
sin saber qué responder. – Dime – repite
con el mismo tono de voz – ¿para qué me
llamas ahora?
- Pero… Que… ¿Qué te
pasa? – intento ponerme igual de seria, pero no puedo, estoy temblando y
tartamudeando, a punto de llorar, no entiendo nada.
- Nada – contesta todavía más borde.
- ¿Estás enfadado
por lo que te dije de Flo? – no me contesta, se crea un pequeño silencio – ¿Es eso? ¿Te has enfadado por lo que te dije
del programa? – sigue sin contestarme, pero puedo oír como suelta una pequeña
risa irónica – ¿Te ríes? ¿Te hace gracia
estar enfadado conmigo? – esta vez lo digo más mosqueada.
- No, me río de ti.
– suelta contundente.
- P… ¿Perdón? –
eso me descoloca por completo y no sé como tomármelo.
- No – dice cortando mis pensamientos – perdón no. Te has reído de mí a la cara,
Anna, te has estado riendo de mí todo este tiempo y acabo de darme cuenta
ahora, como un maldito estúpido que soy. – cada vez levanta más el tono y yo
empiezo a llorar, sin darme cuenta. No sé de lo que me habla.
- Pero… ¿Qué dices?
– susurro entre llantos.
- Déjame en paz. –
suelta después de un pequeño silencio.
Antes de poder
contestar, oigo los pitidos del teléfono, confirmándome que ha colgado. Me quedo
mirando el teléfono sin entenderlo, llorando y temblando. Después de coger aire
y armarme de valor, vuelvo a llamarlo, presa de ira y rabia. ¿Quién se cree que
es? ¿Qué yo me he reído de él? ¿Pero qué dice? A los 3 tonos de llamada,
cuelga. Eso es la gota que colma el vaso… Empiezo a chillar de la rabia y a dar
vueltas por el comedor. ¿No quiere hablar conmigo? Muy bien, ya veremos qué
hace cuando me presente a su casa. Voy corriendo a mi habitación, cojo el bolso
y la chaqueta y me dirijo hacia el coche.
Cuando llego a su
casa, me encuentro la puerta del portal abierta. Mejor, así no me quedo en la
calle si no me abre. Entro corriendo y subo por las escaleras, derramando dos
lágrimas de la rabia y la impotencia por lo que ha pasado. Cuando llego a su
piso, empiezo a aporrear su puerta, soltando allí toda la rabia. De repente
abre la puerta, gritando, sin saber que me encontraría a mí detrás de ella y al
verme cambia su expresión de la cara, se queda quieto, mirándome, y yo paro de
picar, me quedo muda, mirándole a los ojos, llena de rabia y dejo caer una
lágrima.
- ¿¡Se puede saber
qué te pasa!? – grito empujándole hacia dentro – ¿¡Qué coño es eso que me he
reído de ti!? – sigo gritando y empujándole, pegándole golpes en el pecho,
mojándome toda la cara de lágrimas. Él está quieto, intenta cogerme las manos
para que no le pegue más, pero no me contesta. – ¡Contéstame joder!
- ¿¡Qué quieres
que te diga!? – contesta de la misma manera que yo, cogiéndome de los hombros y
apartándome de él.
- ¿¡Por qué dices
que me he reído de ti!? ¡No entiendo nada, Dani!
- Pues ya deberías
saberlo, Anna, ¡lo has hecho público hoy mismo en tu querido programa! –
levanta el tono de voz y me aparta completamente de él, mirándome con ira y
rabia a los ojos.
- ¿Qué? – me quedo
quieta, doy un paso hacia atrás y le miro a los ojos. En ellos veo que está a
punto de llorar, y se aprieta con fuerza el labio inferior para no gritarme
más. – Dani… ¿Estás enfadado por lo de Marc? – consigo decir un poco más
serenada. Al escuchar su nombre, aprieta las cejas y puedo ver todavía más odio
en su mirada. – Dani… Yo no conozco a Marc – susurro intentando calmarlo.
- No, no niegues
lo evidente. Te he visto, Anna, he visto tu cara, tu reacción… ¡No me mientas
más! – cada vez grita más y se va acercando a mí. Yo doy otro paso hacia atrás,
asustada, y poniéndole las manos en el pecho para intentar calmarlo – ¡Te has
reído de mí! ¡Me hiciste creer que necesitabas tiempo después de dejarlo con
Miki y la única razón por la que no querías estar conmigo era porque estabas
con ese subnormal! Te enfadaste conmigo cuando supiste que estuve con otra
chica, me hiciste sentir mal, me hiciste sentir como un cabrón… ¡Y tu mientras
estabas con otro! – quedo totalmente pegada a la pared, con las manos apoyadas
en su pecho, y él derrama dos lágrimas de la rabia. – ¿Porqué me has hecho
esto? – susurra, un poco más calmado. – ¿Porqué lo has hecho? – suelta un poco
más fuerte, derramando dos lágrimas más. Al verle llorar, vuelvo a llorar yo
también y le abrazo fuertemente por el cuello, pegándome totalmente a él. Él me
coge de la cintura e intenta separarme de él, con rabia y con fuerza –
Suéltame, ¡suéltame, Anna!
- Dani, Dani –
susurro en su oído, apretándome con fuerza a su cuello – te juro que solo
conozco a Marc de un día que salí con las chicas, pero no hice absolutamente
nada con él – él deja de hacer fuerza, pero sigue con las manos en mi cintura –
te juro que lo único que he hablado con él han sido dos palabras, te juro que
desde que lo dejé con Miki, el único chico que ha ocupado mi mente has sido tú –
empiezo a llorar otra vez al notar que Dani vuelve a intentar separarme –
créeme, por favor, Dani… – me aparto de él, mirándole a los ojos, los cuales
tiene rojos y llenos de lágrimas – te quiero, Dani – susurro dejando caer dos
lágrimas más y apartándome de él.
- Entonces…
¿porqué… – susurra él.
- Porque quería
protegerte – digo cortándole, adivinando lo que quiere preguntarme – Quería
protegernos, que no supieran que estoy contigo… – una pequeña sonrisa se escapa
de su boca y provoca otra en la mía – No sabía que al decir que le conocía
Jordi me diría eso… Pero no podía escaparme de otra manera… Perdóname, por
favor. – susurro entre lágrimas. Él contesta con un gran abrazo, apretándome con
fuerza por la espalda, besándome el cuello.
- No sabes lo que
me has hecho sufrir, Anna…
Oooh que bonito :') SIGUENTE!
ResponEliminaque cuquiii!! siguiente :)
ResponEliminaESCRIBES MUY BIEN, REALMENTE BIEN. Me ha encantado este cap, lleno de rabia, dolor e ira. Has conseguido que me sintiera que estaba en esa escena. Me encanta siguiente!!
ResponEliminaPD: Soy @sylvyarueda ;)