Abrazada al cuerpo
de Dani, apretándome fuerte contra su pecho y escuchando el latido de su
corazón, noto como se me eriza todo el cuerpo, como la felicidad me invade y el
deseo me llena de ganas de besarle. Él me tiene cogida por la cintura y el
cuello, con la mano colada entre mi pelo, y me besa la frente. Poco a poco voy
subiendo mis manos hacia su cuello y me separo un poco de su pecho para poder
mirarle los ojos.
- ¿De verdad
creías que te había mentido? – susurro como puedo.
- Te quiero tanto
que los celos me han comido la cabeza y no me han dejado pensar con claridad… –
susurra cogiéndome de las mejillas suavemente – Lo siento, Annita… – le corto
besándole dulcemente, apretando mis labios contra los suyos.
- La culpa es mía –
susurro separándome otra vez – no tendría que haber dicho nada…
- Lo has hecho con
una buena intención – me besa – eso es lo único que cuenta. – me sonríe y
aprieta un poquito las mejillas para que le mire. Subo la mirada y clavo mis
ojos en los suyos y le sonrío.
- Te quiero… –
susurro. Vuelve a besarme dulcemente, agarrándome suavemente del cuello y poco
a poco bajando sus manos hacia mi cintura, apretando mi cuerpo al suyo. Me pongo
de puntillas y me abrazo a su cuello, entreabriendo nuestras bocas, jugando con
su lengua, mordiendo sus labios. Aprovecha que estoy abrazada a él para
agacharse y cogerme por las piernas, levantándome del suelo entre risas y
llevándome hacia su habitación. Me deja suavemente encima de la cama y me mira
de arriba abajo, sonriendo pícaramente y mordiéndose el labio inferior. Suelto una
pequeña risita y me saco la camisa lentamente, mirándole sensualmente.
- Bffff Simon… –
susurra con una risa, sacándose la camisa rápidamente y lanzándose encima de
mí, besándome con pasión y colocándose encima. Vuelvo a abrazarlo por el cuello
y le acaricio la cabeza, tirándole suavemente del pelo para hacerlo enfadar. Él
responde mordiéndome el labio inferior y colando sus manos hacia mis pantalones,
desabrochándome el botón y bajándomelos suavemente. Cuando cuela su mano en mi
ropa interior, doy la vuelta y me coloco encima de él, sonriendo, besándole
dulcemente.
- Hoy mando yo.
Abrazada a su
cuerpo desnudo, besándole el pecho, siento lo feliz que soy a su lado. Él está
dormidito, cogiéndome del hombro, sonriendo… Hacía mucho tiempo que no me
sentía así, que no notaba la felicidad corriendo por mis venas, que no me
sentía querida… He sido una imbécil, él siempre ha estado allí, a mi lado, haciéndome
sonreír diariamente, diciéndome cuanto me quiere… Y yo encerada en la monotonía
de Miki… Me hizo muy feliz, me apoyó en todo, me quiso, me respetó… Pero un día
todo cambió, un día todo pasó a ser negro…
- ¡Estoy harto,
Anna! – me gritó – ¿¡Sabes lo que es encender la tele para verte y verte
ligando con ese gilipollas!? – su mirada mostraba ira, celos…
- ¡Que yo no ligo
con él, Miki! – estaba llorando, temblando de miedo y de impotencia – ¡Es un amigo,
¿entiendes!? ¡Un a-mi-go!
- Sí, claro, un
amigo. ¿Por eso dejas que te bese, no?
- ¡Que es guión,
joder!
- En tus ojos se
ve lo que es guión y lo que no, Anna. Date cuenta de una puta vez. –
apartándome de su lado de un pequeño empujón, se dirigió hacia la puerta, la
abrió y salió cerrándola de un portazo… Y no volvió a entrar por ella.
- Anna, ¿estás
bien? – Dani corta mis pensamientos acariciándome la cabeza.
- ¿Eh? Sí, sí. –
contesto un poco aturdida, sonriéndole.
- Por qué… ¿Por
qué lloras? – le miro
sorprendida y me toco las mejillas, notándolas mojadas.
- Pues… No lo sé –
intento fingir una sonrisa – he tenido una pesadilla y… Será de eso.
- ¿Qué has
soñado? – dice Dani sin creerme.
- No sé, no me
acuerdo, no quiero recordarlo, déjalo estar, ¿quieres? – me mira sorprendido,
un poco preocupado.
- Vale, vale,
tranquila, lo siento… – susurra.
- Perdona,
perdona… No quería contestarte así – le beso dulcemente. Tengo que irme…
- ¿Ya?
- ¿Me llevas tu
mañana a plató? – contesto irónicamente mientras me voy vistiendo.
- Vale – ríe –
quizás salimos en las revistas… Ya lo estoy viendo: Anna Simon pone los
cuernos a Marc con Dani Martínez, el capullo que le tiraba la caña en directo y
no se comió una mierda. – empiezo a reír y me levanto.
- Anda, calla, a
ver si va a ser verdad que no te comes nada…
- No podrías vivir
sin mí, Anna.
- ¿A caso no he
estado sin ti estos años?
- No te engañes,
Anna, siempre me has querido, incluso cuando estabas con tu querido Miki – el
corazón me da un vuelco, recordando lo que pensaba antes. Se levanta y se
planta enfrente de mí, mirándome pícaramente – Has tardado mucho en lanzarte a
mis brazos, Anna, pero ahora que lo has hecho, – me aprieta a él por la cintura
– te costará mucho más alejarte de mí. – me besa dulcemente, entreabriendo
nuestras bocas y añadiendo pasión poco a poco.
- Dani… Me tengo
que ir – susurro apartándome de él, agachando la cabeza.
- ¿Seguro que
estás bien? – dice después de un pequeño silencio.
- Sí, sí,
tranquilo… Nos vemos mañana… – le beso y me dirijo hacia la puerta, sin
voltearme para volverle a despedir. Necesito estar sola, pensar y reflexionar
lo que está pasando por mi cabeza en estos momentos…
No me dejes los caps a si guapi! Jooo... que bien escribes Me encantan tus caps Marta Quiero el siguiente!!
ResponEliminaPD: Me has alegrado un montón que hoy ando de bajó Gracias!! :))
siguiente!!!!!!! no nos dejes con la intriga :)
ResponElimina