diumenge, 3 de novembre del 2013

20. No quiero saber nada.

Estoy al borde de un ataque de histeria, a punto de gritar, de soltarlo todo, de caerme desmayada por lo que ha pasado. Flo se da cuenta y corre a abrazarme, solo para protegerme, para tranquilizarme. Adriana no entiende muy bien lo que pasa, así que se va por donde ha venido, y lo agradezco, la verdad es que no acabo de llevarme bien con ella…

- Tranquilízate, Anna, estás temblando.
- Tengo miedo… – susurro.
- No tienes por qué tenerlo – susurra acariciándome la cabeza – Dani va a creerte.

¿Creerme? ¿Después de la que me montó cuando escuchó lo del supuesto Marc? ¿Después de no cogerme el teléfono, de pasar de mí, de no dar ni una señal de vida? ¿Después de no contarme lo que le pasa? Rompo a llorar y me abrazo fuerte a Flo, que resopla.

- Te avisé, Anna – dice contundente Flo. – Por eso no quería que tuvieses nada con Dani… – Susurra. Me separo de él y le miro llorosa.
- ¿Qué? – Agacha la cabeza y niega con la cabeza.
- Sabía que todo esto traería consecuencias… Mírate, llevas días llorando, distraída, y tienes que presentar un programa. ¿Cómo lo harás hoy? – nunca me había hablado así, tan borde, tan enfadado… Eso me duele más que cualquier cosa que pueda hacerme Dani o una puta revista del corazón.
- Tú… Me animaste a estar con Dani… – susurro con la cabeza agachada. Se queda callado y vuelve a resoplar. Levanto la cabeza lentamente y le miro, secándome las lágrimas. Flo levanta la mirada y me mira tiernamente, esboza una pequeña sonrisa y susurra “Hacíais tan buena pareja que era inevitable no echarte a sus brazos”. Suelto una pequeña carcajada y vuelvo a abrazarle.
- Todo irá bien, ya verás… Y sino hablo yo con él, ¿sí?  – afirmo con la cabeza y me suelto. – Y ahora ve a maquillaje, a ver qué pueden hacer contigo.

Sonrío tímidamente, agacho la cabeza y me dirijo hacia allí, inmersa en mis pensamientos: ¿Cómo pueden ser así los paparazzi? ¿Cómo pueden inventarse de esta manera las noticias? Y si esto lo ve ese tal Marc, ¿qué pensará? ¿Y Lucho? Quizá debería llamarle… Pero entonces suena mi teléfono. Me quedo quieta, lo saco intrigada y veo la foto de Dani en él. Dani me está llamando… El corazón empieza a latirme más deprisa de lo normal, nervioso, asustado, inquieto.

- Hola…  – susurro.
- Hola. – Está mucho más seco y borde que en la llamada anterior.
- ¿Qué tal? – intento parecer tranquila, como si no pasara nada, pero solo me sale un hilillo de voz que delata el mal cuerpo que tengo con esta situación.
- Oh, genial, sin duda. – dice en tono sarcástico  – Nada mejor que despertarse y ver WA de tus amigos con fotos de la Cuore. – Mierda.
- Dani, yo…
- No. – me corta  – Ya hablamos de esto, ya te pregunté por Marc, ya me enfadé, ya me desilusioné, ya sentí que me habías estado engañando. Pero te creí, decidí creerte y seguir como si no hubiese pasado nada, porque te quiero, te quiero como no he querido a otra antes... Ahora ya no sé qué sentir.
- Dani…  Déjame que…

- No, Anna. Si una cosa tengo clara es que no pienso pasar por esto otra vez. No quiero que vuelvas a engañarme, no quiero volver a escuchar mil escusas ni historias. No quiero saber nada. – Silencio. Miro la pantalla del móvil, con los ojos llorosos, y me doy cuenta que ha colgado.  

1 comentari:

  1. Acabo de flipar con este capítulo *___________*
    Ahora tengo intriga, jo, quiero el siguiente prontito, eh x)
    ¡Besis! :33

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