Dani me despierta
con dulces besos en la cara y el cuello, acariciándome de la misma manera. Me
doy la vuelta y me abrazo a su cuerpo, besándole yo también, sonriendo de oreja
a oreja.
-Buenos días… –
dice antes de besarme los labios – ¿Preparada?
-¿Umh? – digo
todavía endormecida.
-Aída… – susurra
riendo y volviendo a besarme. Sonrío al recordarlo y le miro: está radiando
felicidad… Le brillan los ojos, sonríe tontamente, me mira embobado… Tiene ganas
de que les conozca, quizá de presumir que me tiene… Le cojo suavemente de la
cara y le beso con toda la pasión que me sale, me llena el corazón verle así de
feliz.
Salimos de casa y
vamos hacia allí. Estoy temblando de los nervios, y Dani se da cuenta, así que
apoya su mano derecha en mi pierna mientras conduce para calmarme. Hay algo
dentro de mí que me dice que no va a ir bien… Y no sé por qué.
Narra Dani
Llegamos a plató
y cojo a Anna fuerte de la mano, para tranquilizarla. No ha parado de temblar,
ni de dirigirme la palabra. No puedo entender cómo puede estar tan nerviosa, si
a la mitad del equipo ya les conoce… Tengo miedo que no esté convencida del
todo de hacer “público” lo nuestro, y eso me duele.
Vamos hacia los camerinos, para ir presentándole poco
a poco a quien haga falta y de paso ver qué me toca hacer hoy, todavía no me
han pasado el guión, así que será un poco caos todo… Desde que nos anunciaron
que iban a cancelar la serie, hemos tenido que empezar a gravar de golpe y
adelantar todo lo que se podía, así que muchas veces aprovechamos el mismo día
para leer el guión entre todos y gravarlo directamente.
Una vez allí, me
encierro dentro con Anna.
-¿Estás bien? –
le pregunto cogiéndole de la cara.
-Sí… Es solo que…
No estoy segura…
-¿De qué? – el
corazón me da un vuelco – ¿De hacerlo público? ¿De decirle a 4 amigos que están
aquí que por fin eres mía? – sonríe y agacha la cabeza.
-No… Tengo miedo
que no me acepten aquí, no pinto nada…
-¿Qué? – suelto
una pequeña carcajada – Va, Anna, si la mitad de ellos han traído aquí a
familiares para presumir de trabajo. De verdad, no va a pasar nada, tranquila. No me gusta
verte así… – levanta la cabeza y me pide perdón con la mirada. Sonrío y la beso
como modo de respuesta.
-¡Dani! – entra
un chico de producción y nos separamos de golpe – Uh, perdona, no sabía que
estabas con alguien… – dice abriendo los ojos como platos al ver a Anna.
-No, tranquilo.
¿Qué pasa? – contesto poniéndome delante de Anna y de frente a él, para que no
se sienta cohibida.
-No, nada, vengo
a traerte el guión, vamos tarde.
-Ah, gracias. –
lo cojo y le sonrío – Hoy toca un express, ¿no? – digo entre risas.
-Sí, sí… Tenemos
bastante trabajo por delante… – vuelve a mirar a Anna y coge aire – Bueno… –
vuelve a fijar sus ojos en mi al oírme carraspear – No tardes en venir, tenemos
invitados…
-¿Sí? – digo
sorprendido – ¿Quién? ¿Más deportistas?
-No del todo… –
dice cortando mi risa – Ya les verás. – me sonríe y sale, cerrando la puerta. Me
giro y veo a Anna asustada.
-¿Qué? – le cojo
de las manos.
-Esto no me
gusta, Dani…
-¿Por qué? ¿Por
qué haya más gente? – No me contesta – Anna, no va a salir de aquí, ¿vale?
Continúa siendo nuestro secreto. – intento calmarla, aunque no estoy del todo
convencido. Anna asiente con la cabeza pero está igual que yo. – Va, vamos,
verás como no pasa nada. – la cojo de la mano y la estiro, yendo para plató,
donde siempre montan una mesa para sentarnos todos juntos para tomar el café y
leer el capítulo. Anna va arrastrando los pies y me aprieta la mano, cual niña
que no quiere andar más y hace enfadar a su padre tirándole del brazo.
-Dani, ¡máquina! –
dice Paco León acercándose a nosotros y dándome un abrazo. – Hombre, Anna, ¿qué
haces aquí? – le da dos besos y ella sonríe al verle. Supongo que al ver a
alguien conocido la tranquiliza.
-Me ha pedido de
rodillas que quería ver como se gravaba un capítulo aquí… Y la he traído. –
contesto por su parte. Anna me sonríe agradecida y le devuelvo la sonrisa.
-Anda, que bien. Parece
que hoy habrá un reencuentro entre movideros. – dice Paco riendo.
-¿Perdón? –
suelta Anna, con la voz un poco entrecortada. Paco nos mira intrigado, y al ver
nuestra reacción se da cuenta que no sabemos de lo que habla.
-¿No sabéis quien
hay hoy invitada? – negamos los dos con la cabeza, y Anna me coge fuerte de la
mano, apretándola con fuerza, temiendo justo lo mismo que yo.
-Cristina,
vuestra compañera. – dice con una sonrisa – Ala, que sorpresa, ¿no? – me giro
rápido para mirar a Anna y la veo completamente blanca, mirando al suelo,
hiperventilando.
-Eh… – susurro
intentando evitar que Paco se dé cuenta – Sí, ¡sí! ¡Menuda sorpresa! – intento
sonreír como puedo y le doy unos golpecitos. – Pues nada, vamos a sentarnos,
¿no? – Me sonríe de vuelta y se dirige hacia la mesa, donde poco a poco van
apareciendo todos los actores y demás. – Te juro que no lo sabía – le susurro a
Anna, quedándome apartado de los demás – de verdad, Anna, lo siento. – No me
contesta, sigue mirando al suelo – No me hagas esto, no me ignores. Todavía
estás a tiempo de encerrarte en el camerino, solo te han visto dos o tres
personas…
-El problema… –
susurra como puede – no está en que me vean contigo – consigue decir – Si no en
qué papel va a hacer ella. – fija su mirada en mí, está asustada y me transmite
ese miedo. No había pensado en ello.
-Bueno, supongo
que un cameo normal como el de todos… – intento calmarla, pero recuerdo el de
Núria Roca y me quedo blanco.
-Me voy – susurra
– No puedo verla, no puedo ver cómo te besa. – dice soltando mi mano y
volviendo por donde hemos venido.
-Anna, ¡ven aquí!
– corro detrás de ella, cogiéndola y parándola – Anna, espérate a que sepamos
qué pasa, igual no hay ninguna trama conmigo y es por otra cosa. No te vayas,
por favor. – me mira con los ojos entristecidos y apretando los puños.
-Te doy 10
minutos…
-¿Qué?
-Ves y pregúntalo,
Dani. No pienso quedarme estando ella aquí.
-¿Estando quién? –
levanto la vista y ahí está Cristina, detrás de Anna, con los brazos cruzados y
la mirada desafiante. – ¿Qué pasa? ¿No os alegráis de verme? – sonríe
victoriosa y esta vez soy yo quien aprieto las manos y los dientes de la rabia.
Anna no se atreve a girarse, clava sus ojos en mi mirada y pone sus manos en mi
pecho.
-Lo has pedido
tú, ¿no? – digo enfrentándome a ella.
-¿Tantos
contactos crees que tengo? – me quedo callado, mirándola furioso. Suelta una
pequeña carcajada – Te mentiría, pero no soy como tú. – empieza a caminar hacia
la mesa donde están los demás y se gira al pasar por mi lado – ¿Venís? ¿O
piensas huir? – dice mirando a Anna. Anna clava sus ojos en Cristina y se
separa de mí, acercándose a ella y encarándola.
-Me quedo, guapa.
– dice sacando el genio que tiene, algo que siempre me ha puesto mucho.
-Perfecto – le
contesta poniéndose recta también – Ya verás lo bien que sienta ver a tu novio
besándose con otra. – se da la vuelta dándole con el pelo en la cara y se va. Anna
aprieta los puños furiosa y me mira con la misma rabia. Estoy completamente
blanco, no sé qué hacer, y cuando voy a intentar calmar a Anna me llaman para
que me acerque a ellos… Tenemos que empezar…
bueno bueno ... haber como acaba esto .... siguiente que esta muy interesante! :)
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