Al llegar a casa,
todavía dolida, llorosa y enfadada, me decido a prepararme un baño para poder
relajarme un poco. Aun así, metida dentro del agua caliente, rodeada de espuma
y escuchando música instrumental oriental, mis pensamientos siguen dándole
vueltas a todo lo ocurrido: “¿Qué le
contaré mañana a Flo? Está muy pendiente de nuestra historia, pero a la vez
aprecia muchísimo a Dani, y quizá si le meto en medio acaba siendo un problema
para él… Pero no puedo engañarle… Y aunque quisiera, nunca caería, ya que
adivina mis pensamientos y estado de ánimo solo con mirarme a los ojos… No sé
qué puedo hacer… ” Cierro los ojos y meto la cabeza dentro del agua,
intentando evitar así mis pensamientos, y al salir respiro hondo, apoyando la
cabeza en la pared, todavía con los ojos cerrados, quedándome medio dormida.
- Su padre quiere
que esté con ella, yo lo noto. – suelta Dani.
- ¿Pero qué
dices? – grito de repente, mientras él sigue riendo e intentando hablar –
Pero... ¡Pero que manipulador! – Flo rompe a reír con la escena, y se mira a
Dani, buscando una aclaración.
- Su padre ayer
me regaló una pulsera – contesta – A mí – recalca fuertemente – ¿Sí o no? –
pregunta mirándome.
- Sí. – contesto
enrojeciéndome. Flo se tapa la cara, viendo que esto va por mal camino, pero
aun así con una gran sonrisa divertida.
- Se la quitó y
me dijo 'Toma, esta pulsera para ti'. – sigue contando Dani – ¿Esto cuando se hace,
tío? – mira a Flo, Flo se limita a reír y negar con la cabeza – Esto se hace
cuando dices 'Ven aquí, coge a mi hija y llévatela donde quieras’, ¡tío!
Abro los ojos de
golpe. La pulsera de mi padre… Sonrío. Todavía me acuerdo de ese día: Mi madre
estaba emperrada con que llevara a Dani a casa, que quería conocerle. Decía que
él me trataba mejor que Miki y que le gustaba más para mí. Mi padre no
comentaba nada, siempre se miraba mal a mis amigos y mis novios, como todo
padre protector con su hija... Un día conseguí convencer a Dani por venir, y a
Miki por dejármelo llevar a casa... Fue una de las grandes peleas que tuvimos,
pero dejé pasarla... En fin, cuando Dani llegó a casa estaba muy nervioso, yo
bromeaba diciéndole que no tenía que impresionar a mis padres, que no tenía que
parecer mi pareja perfecta, ya que iba como amigo, y él agachaba la cabeza en
silencio con una pequeña sonrisa forzada… En esos momentos lo ignoraba, pero
ahora sé que quizá eso le mataba por dentro… Mi madre, al verle llegar, se
lanzó a darle dos besos y presentarse, en cambio mi padre le dio la mano
cordialmente. Una vez en la mesa, Dani poco a poco se fue soltando, mostrando
su gran sonrisa y personalidad, esa amabilidad que tanto le caracteriza… A mi
madre le caía la baba, y más cuando se ponían a hablar de mí como si yo no estuviera
presente y Dani me alagaba y me miraba con una gran sonrisa boba… Recuerdo que
en un momento de la comida Dani apoyó su mano en la mía, hablando de no sé qué
sección de TLJ y mi madre soltó en un pequeño susurro que hacíamos muy buena
pareja… A la hora de irse, mi padre apartó a Dani de nosotras y le dio su
pulsera, con una gran sonrisa y un apretón de manos. En ese momento no le di
importancia… ¿Pero cómo pude ser tan sumamente tonta? ¿Cómo no podía darme
cuenta entonces de lo que pasaba? Me lo tomaba todo a broma, me lo tomaba a
guión, a una relación especial de amistad… Y mientras soportando gritos y
peleas de Miki…
Me froto la cara
con las manos, suspirando, y noto en mi piel como se me han arrugado éstas, así
que decido salir y echarme a la cama, sin cenar, no tengo apetito de nada.
¿Qué habrá
hecho Dani con la pulsera de mi padre?
Desde que se la regaló hace un par de años que no he vuelto a vérsela puesta…
Igual la ha lanzado a la basura o… Rápidamente me levanto de la cama y busco el
móvil dentro de mi bolso, con una pequeña esperanza de ver un mensaje o una
llamada… Pero nada, Dani tiene el orgullo demasiado alto… Gracias a Dios que yo
no soy tan cabezona como él… Cuando quiero.
Dani… ¿Sabes de qué me he dado cuenta? Que
estábamos mucho mejor cuando éramos amigos que cuando empezamos a
tontear/salir. ¿Te acuerdas de todas esas tardes en Madrid? ¿De todos los
momentos que vivimos en ‘Alcalá 518’, nuestra segunda casa? ¿Te acuerdas de la
pulsera que te regaló mi padre?... ¿Cómo hemos dejado que todo acabe así? ¿No
te das cuenta que todo fue a peor después de la cena de ‘Guasap’?... Quizá nos
precipitamos con nuestros sentimientos… Quizá nuestro destino es ser solo amigos…
Suspiro. Espero
abrirle los ojos así… No siento lo que digo, pero necesito que se acuerde de
todo lo que vivimos antes de empezar esta absurda relación llena de peleas,
lágrimas y mentiras… Necesito que recapacite sobre lo que ha pasado…
Vuelvo a meterme
en la cama, tapándome y abrazando al cojín, dispuesta a dormirme, cuando de
repente suena el móvil. Un mensaje.
Yo en todo momento te quise, Simon. Antes y
después de salir, desde el momento en que te conocí. La única que nunca ha
querido aceptar sus sentimientos has sido tú. Tú y tu manía de querer alejarte
de mí y cambiarme por otros que no se merecen tu sonrisa. Si vas a ser más
feliz siendo solo mi amiga, que así sea. Buenas noches, amiga.
Y con ello
adjunta una foto… La pulsera de mi padre, en el primer cajón de la mesita de su
habitación, dentro de una cajita… Definitivamente, soy imbécil.
Jo-der capitulaco! Bonito pero a la vez triste, muy, muy realista! Me ha encantado! Siguiente plis!
ResponEliminame encanta! que se reconcilien porfii jeje :) siguiente
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