dimecres, 25 de desembre del 2013

27. Lo siento.

Los ojos de Dani están clavados en mi mirada, y un extraño escalofrío recorre mi cuerpo. Está serio, callado, buscando las palabras necesarias para contestarme. Respira fuerte, intentando coger aire, intentando calmarse. Yo le miro asustada e intrigada, y dejo caer las manos hacia mis costados. 

- No he podido dejar de quererte…  – dice en un soplo de aire  – Por mucho que lo he intentado, no he dejado de pensar en ti en un solo minuto. Los primeros meses de  nuestra ruptura me quedé encerrado en casa, sin salir, sin hacer absolutamente nada. No podía vivir con ello, estaba roto por dentro. – Estoy helada, con la boca abierta, con el corazón latiéndome más deprisa de lo normal  – Tú no parabas de llamarme, de mandarme mensajes, de ir detrás de mí… Y eso no ayudaba. – dice agachando la cabeza.
- Dani, yo…  – intento justificarme. 
- Espera. – me corta. – No quería volver junto a ti. Para mí siempre has sido la única, estás dentro de mi cabeza desde que nos conocimos, desde que cruzamos nuestras primeras palabras. –  levanta la cabeza y me mira directamente a los ojos  –  Nunca has dejado de estar en mi mente, por mucho que haya ligado o estado con alguien. – sonrío sin querer  y agacho la cabeza  – Aun así yo tenía proyectos, trabajo, cosas por hacer y gente con quien pasar el tiempo… Cuando me ofrecieron salir en Aída…  – sonríe, está enormemente feliz de trabajar aquí, se le nota  – Fue… Fue como un sueño. El personaje que me ofrecían me daba cierta vergüenza, porque era un gran reto, pero seguí adelante con tal de no pensar en ti… Hasta que me dijeron cómo me iba a llamar  – suelto una pequeña carcajada sin querer, pero rápido me tapo la boca  – Es divertido, ¿no? – dice enfadado.
- No, no, perdona, es que…  – Mierda.
- No, me parece fenomenal que te haga gracia la manera en cómo te abro el corazón, vamos. – vuelve a utilizar el tonito borde conmigo. – No eres la única que se río cuando se enteraron del nombre, aunque a mí no me hizo ni puta gracia. ¿Pero sabes qué? Que me lo ofrecieron en agosto, y en septiembre se hizo oficial, y dos meses después has llegado tú a felicitarme por ello.
- Q… ¿Qué? – contesto incrédula.
- Sí, Anna, llegas dos meses tarde.
- Pero… Pero yo…
- ¿Sabes qué ha pasado durante estos dos meses? Yo he aprendido a luchar sin ti, a seguir adelante y a tomarme con humor mi personaje, incluyendo el nombre. Me lo he tomado como una piedra más en el camino que afrontar con fuerza. Incluso he rehecho mi vida. – el corazón me da un vuelco.
- Q… Q… ¿Cómo? – empiezo a respirar con fuerza, sin poder creer lo que oigo.
- Mientras tú pasabas de mí siendo la mujer de moda del verano, alguien ha estado allí para apoyarme, para ayudarme a seguir adelante. Alguien que siempre ha estado para mí y yo no supe valorar en su momento.
- Cr…
- Sí. – dice cortándome  – Ella es la que más me ha ayudado en esto, la que vino a buscarme a Vitoria para que dejara de hacer el imbécil persiguiéndote y me llevó de bares para olvidar y reír, la que borró todo cuando tenía de ti en mi teléfono, la que te dejó de seguir en todos los lados para no poder saber nada más de ti.
- ¿En Vitoria? Pero… ¿Qué?
- Sí, mientras tú hacías tus truquitos de magia e ibas feliz por la vida, yo estaba allí, escondido, observándote, a punto de dar un paso adelante para recuperar lo que teníamos.
- ¿Y por qué no lo hiciste? – digo elevando el tono de voz. – Yo también lo pasé mal, ¿sabes?
- ¿Qué lo pasaste mal? – ríe sarcásticamente  – Sí, ya te lo veía mientras estabas rodeada de fans, paparazzis y cámaras.
- ¿Y qué quieres que haga? ¿Qué me muestre depresiva y llorona delante de todos? ¿Qué me echen por tus tonterías? – grito acercándome a él, plantándole cara.
- Mira, que ya no me creo nada de lo que me digas  – empieza a gritar y levanta las manos para poner más ímpetu en lo que dice  – Que me has jodido la vida y no pienso dejar que vuelvas a hacerlo. – me esquiva para salir del edificio, nuevamente, y yo le vuelvo a coger de la chaqueta para que no se vaya.
- Dani, te sigo queriendo, y sé que tú también  – los ojos se me empiezan a llenar de lágrimas  – No eches esto nuevamente a perder…
- ¿Nuevamente? ¡Pero si fuiste tú la que me dejó!
- ¡Pero porqué tú te enfadaste conmigo!
- ¡Porque me engañabas con otro capullo! – dice plantándose frente a mí.
- ¡Te dije que él solo era un amigo!
- Sí, y por eso estaba en Vitoria y en tu coronación como Reina del Cava. – me quedo parada y doy un paso hacia atrás.
- Cómo… ¿Cómo sabes eso? – digo bajando nuevamente el tono de voz.
- Porque tengo ojos, Anna. – intento contestar, pero no me sale el aire – No te emociones, lo del cava lo sé por las revistas, no fui a verte. Así que la próxima vez que quieras mentirme, piénsatelo antes de llevarlo a tus eventecitos. – vuelve a darse la vuelta y empiezo a llorar.
- Todo eso solo es márketing.  – intento gritar, pero apenas se me oye, aunque él frena en seco  – Flo me aconsejó que lo hiciese así para que no intentaran buscar más cosas sobre mi vida… Que si venía conmigo, dejarían de hablar del tema porque lo verían normal… Pero no, vino a más… Y por eso ahora…
- Ahora llevas un anillo de compromiso…  – susurra dándose la vuelta, mirándome por primera vez sin ira en los ojos.
- Sí…  – susurro  – Creen que así no volverán a seguirme por las calles, como solían hacer antes…
- ¿Lo hacían? – pregunta preocupado.
- Desde que me vieron con Lucho por primera vez que no han parado de seguirme a todos lados… Cuando lo dejamos me quedé encerrada en casa y dejaron de seguirme… Pero a la mínima que tenía trabajo o algo por hacer, volvían a estar allí. Me daba miedo quedar con otros amigos para que no siguieran igual, así que, hablando con Flo, me dijo que continuara con esto, que así se cansarían… Y de momento no han vuelto a decir nada más, ni a seguirme…  –  las lágrimas van cayendo por mi rostro sin que pueda remediarlo y Dani me mira comprensivo y entristecido.  – Dani yo no quería hacerte daño  – agacho la cabeza, sollozando  – yo solo quería arreglar las cosas, decirte que por fin me he dado cuenta del tiempo que llevo enamorada de ti y de lo tonta que he sido dejándote escapar una vez más… Y que no puedo vivir sin ti, no puedo…  – me tapo la cara con las manos y rompo a llorar. Dani me abraza, acariciándome con una mano la cabeza y con la otra apretándome por la cintura hacia él, en silencio, con fuerza. Me abrazo a su cuerpo e intento serenarme. – Lo siento  – susurro  – lo siento… 

3 comentaris:

  1. en un mar de lagrimas estoy ahora mismo ... por dios que se reconcilien.. siguiente :)

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  2. Por favor el siguiente ya!! Madre mia que enganchada estoy, por favor cuando este el siguiente me puedes avisar por tw @mireia_rlg ♥

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  3. Por favor el siguiente ya!! Madre mia que enganchada estoy, por favor cuando este el siguiente me puedes avisar por tw @mireia_rlg ♥

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