dissabte, 27 d’abril del 2013

11. No voy a comerte


Me quedo observando la puerta cerrada, llorando, apretando las manos con fuerza. ¿Cómo ha podido ser capaz de hacer algo así? Encima de haberme mentido y de haber jugado conmigo, tiene la cara de hacerme quedar como la mala… Me dirijo hacia el comedor y veo el ramo tirado encima del sofá. Casi sin darme cuenta, cojo el móvil y llamo a Raúl, contándole todo lo que ha pasado. Él intenta serenarme y tranquilizarme, pero no consigue hacer que desaparezca de mí la ira que tengo dentro.

-El problema es que me ha engañado, Raúl. Que se haya ido con otras chicas… me da igual… Le conozco de hace tiempo, sé su comportamiento y sabía que esto pasaría…
-Pero no se ha ido con “la morena” estando contigo, ¿no? – me quedo callada, esperando a que continúe – Es decir, cuando él estuvo con “la morena”, tú y él todavía no habíais… Hablado – suelta una risita – ¿no?
-No… Pero antes de dormirnos abrazados me susurró que yo era la única chica en su vida y que había hecho bien esperándome…
-Esperándote, no te especificó lo que hizo en sus noches de juerga.
-Pero podría haberlo hecho – le corto enfadada, lo menos que necesito es que se ponga de su parte – yo no me hubiese enfadado, es más, lo hubiese entendido…
-Sabes que no… – susurra al otro lado del teléfono.
-Bueno, pero el dolor no hubiese sido el mismo…
-Annita… Lo mejor que podrías hacer es ir a dormir, calmarte y mañana, al acabar el programa, ir a su casa.
-¿¡Yo!? ¡Si hombre!
-¡No seas orgullosa!
-No es que sea orgullosa, es que…
-¡Es que nada! – me corta – ¡Mañana vas a ir a casa de Daniel y lo vas a arreglar! ¿De acuerdo? – me quedo callada unos segundos, meditando sus palabras un poco sorprendida de su exaltación. – ¿De acuerdo? – repite.
-Vaaaaale… – susurro.
Continuamos hablando un rato, hasta que se despide y me manda a dormir. Antes de ello, pero, me preparo un poco de cena, pensando qué haré mañana, no puedo llevar la contraria a Raúl…


A la mañana siguiente, al acabar el programa, Flo me dice que quiere acompañarme a casa, cosa que raramente pasa. Durante el camino, Flo va sacando temas de conversación, pero sé que ninguno de ellos son los que de verdad querría saber. Cuando me doy cuenta, Flo ha pasado de largo mi calle.

-¡Flo, que te has equivocado! – le grito pegándole golpecitos, riéndome cariñosamente de él – Para llegar a mi casa…
-Ya lo sé. – me corta divertido – No vamos a tu casa…
-¿Cómo? – lo miro intrigada – ¿Dónde me llevas, padre? – digo con una sonrisa en la cara, pensando que quiere pasar la tarde conmigo. Él se queda callado, desaparece la sonrisa de su cara y resopla. Por consecuencia, dejo de sonreír yo también. – ¿Ha pasado algo? – le digo asustada, él sigue sin contestar. – Flo, ¿ha pasado algo? – repito, un poco más exaltada.
-No sé… Dímelo tú… – susurra un poco tenso.
-¿P… Perdón? – lo miro todavía más extrañada y me recoloco en el asiento. Él coge aire, intentando buscar las palabras exactas.
-Dani me ha pedido que te lleve a su casa… – abro los ojos como platos, me giro para mirar por la ventana y entonces reconozco las calles por las que ahora estamos pasando. Vuelvo a mirar a Flo, asustada, intentando adivinar qué es lo que sabe. – No sé nada… – dice cortando mis pensamientos – pero me gustaría que me lo explicaras… – dice contundente, girándose hacia mí. Trago saliva, aprieto las manos y empiezo a tartamudear, intentando explicarme.
-Flo… Verás… Es que… El otro día…
-No voy a comerte, Annita – vuelve la confianza y la dulzura en su voz, eso me alivia – Solamente quiero saber la verdad…
-La verdad… – vuelvo a quedarme callada, sin saber por dónde empezar, nerviosa.
-Al final Dani consiguió lo que quería, ¿no? – suelta una risita al acabar, le miro extrañada. – Vamos Annita, todos sabíamos que estaba colado por ti… – me sonrojo, sonriendo tontamente al escuchar eso – No sé si alegrarme por él… – continúa, bajando el tono de voz – o preocuparme por ti… – vuelvo a mirarle, esta vez asustada. Él no contesta, nota que eso me ha dejado traspuesta y se muerde el labio.
-¿Por qué lo dices, Flo? – susurro, temiendo sus palabras.
-Bueno, Anna… Los dos conocemos a Dani… – se gira para mirarme, para ver cómo estoy, al ver mi cara, se alarma un poco y vuelve a girarse – Bueno, es decir… – intenta arreglarlo – por muy enamorado que esté de ti… En fin… Que se debe haber divertido hasta el momento…
-¿Crees que querrá divertirse estando conmigo? – le corto intrigada y preocupada. Él, después de resoplar, contesta.
-No lo sé… Se lo tendrás que preguntar tú. – y en ese momento, frena el coche y vuelve a mirarme, con una pequeña sonrisa, deseándome suerte.

4 comentaris:

  1. :OOOOOO SIGUIENTE YA POR FAVOR. A ver que pasa en casa de Dani :_) Espero que se arreglen NEXT!

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  2. siguiente ya! que nervios, que se arreglen! siguiente :)

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  3. Quiero el siguiente!!! Pedazo de capítulo!! :D NEXT!! NEXT!!

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  4. Hola, soy @AnnaOtraMovida y me acabo de enganchar a tu historia, y ya me la he leído toda y te pido, por favor, ¡siguiente capítulo ya! ¡¡No nos dejes así!!
    Un beso preciosa :)

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