Cuando llego a la
calle que más feliz me ha hecho desde hace 2 años, dejo de correr. Hace rato
que no oigo a Dani, así que supongo que hace rato que ha dejado de seguirme. Me
apoyo en la pared, desahogándome, cogiendo todo el aire que he perdido durante
esta estúpida cursa. Las lágrimas me caen cual río desbordado, el corazón me
late muy deprisa, tengo flato y me he hecho daño en el pié. Necesito serenarme,
entrar a plató sonriendo, intentando disimular, para que nadie sospeche nada. Necesito
no pensar en él, no volver a pensar en lo que ha dicho el portero, no volver a
pensar en que Daniel me ha mentido en todo… Empiezo a hiperventilar, la
situación me supera, ahora más que nunca necesito un abrazo…
- ¿Anna? – tosiendo y secándome las lágrimas
vergonzosa, giro la cabeza, buscando la voz que está preocupada por mí, aunque
ya la había reconocido. Flo está justo de pié delante de mí, mirándome
preocupado, sin entender nada. – Annita… ¿Estás bien? – susurra casi sin voz,
examinándome la cara.
Sin contestar, me
lanzo a su cuello, abrazándole, apoyando mi cabeza en sus hombros, y rompo a
llorar y sollozar. Él me rodea por la espalda con una mano y con la otra me
aprieta la cabeza, acariciándome, intentando calmarme, susurrando “shhhh,
tranquila, ya está…”.
Estamos así un
rato, hasta que me calmo y consigo volver a respirar con claridad. Entonces, me
separo, me seco las lágrimas con un pañuelo que saca él de su bolsillo y
sonriéndole, le doy las gracias. Él responde cogiéndome de las mejillas y
besándome la frente dulcemente, sonriendo al apartarse.
-¿Qué te pasa, mi
niña?
Escuchar eso hace
que me estremezca y me entren otra vez ganas de llorar. Flo es mi segundo
padre, el hombre que siempre he tenido al lado cuando más lo he necesitado, el
hombre que más ha confiado en mí y gracias al cual ahora estoy dónde estoy. Le debo
muchísimo y siempre le estaré agradecida. Volviendo a ese lugar, intentando fingir
naturalidad, despreocuparle y, sobretodo, no contarle lo que me ha pasado con
Daniel, ya que nunca nos lo perdonaría, le cuento que me ha dado un bajón por
mi madre, quien se ha puesto enferma de golpe y que no puedo ir a verla a
Mollet. Aunque parece que no me crea mucho, me tranquiliza diciéndome que mi
madre va a estar sonriendo siempre que me vea en televisión, y que si hace
falta, en cuanto acabe el programa, me acompaña al aeropuerto para que vaya a
visitarla una noche. Le vuelvo a agradecer todo lo que hace por mí, abrazándole
y besándole las mejillas, pinchándome con su barba y nos dirigimos hacia plató,
ya que vamos tarde.
Subo a casa por
las escaleras, estar sola en el ascensor me da un poco de pánico, y más cuando
estoy nerviosa/cabreada como hoy. Me dirijo hacia la puerta de mi casa mirando
el bolso, buscando las llaves, y no me doy cuenta de que la puerta está
abierta. Cuando por fin las saco y voy a ponerlas, me percato de ese detalle y,
asustada, entro dentro del piso, temiendo que haya algún ladrón o parecido. Pero
no, para mi sorpresa, en el salón de mi casa está Dani, con un gran ramo de
rosas y una sonrisa tímida. Todavía sin creerlo, me quedo de pié, repasándolo
de arriba abajo y mirando sin parpadear el gran ramo.
- Por favor, Anna,
déjame que te lo explique.
Oh,al final ha tenido un detalle Dani. Ay qué mono. Y Flo,como no,encantador preocupándose de Annita y llevándola a casa.
ResponEliminaSiguiente cuando puedas,guapa :)
Ö mueeerta me dejas. Necesito el siguiente ya que estoy super intrigada!! NEEEXT:)
ResponEliminaque cuquiiiii!!!! quiero el siguiente ya! que bonito que se reconcilien :)
ResponEliminaCuquii! Ja m'he lleguit tots els caps, son genials! M'encanteen *-*
ResponEliminaPer favor que li deixi explicar-se, han d'estar junts, son taaan monuuuus!!!! :3
Seguent pliiiisss <3<3